Productos en forma de polvo cristalino, perfectamente solubles en agua, que contienen macro, meso y microelementos en diversas proporciones, para satisfacer un amplio abanico de necesidades nutritivas.
Es el mejor modo de abonado cuando se dispone de posibilidad de fertirrigación, o sea instalación de riego localizado (goteo, microaspersión, exudación, etc.) y facilidad de añadir abono a dicho caudal de riego. Se aplica habitualmente en frutales, horticultura, jardinería, ornamentales y viveros.
