ORÍGEN
El albaricoque es originario de zonas templadas de Asia, Corea del Norte o Manchuria, aunque las primeras referencias sobre su cultivo se remontan al año 3000 a.C. en China. El Imperio Romano lo introdujo en en Europa a través de sus conquistas y rutas de comercio con Asia, concretamente desde Armenia.
TAXONOMÍA Y MORFOLOGÍA.
Familia: Rosáceas.
Especie: Prunus armeniaca B.
Porte: árbol caduco de 3 a 10 m de altura, cuyas ramas forman una copa redondeada y bastante amplia, principalmente en la región mediterránea.
Sistema radicular: posee una raíz principal vertical.
Tallo: erecto con corteza pardo-violácea y agrietada.
Ramas: son rojizas y extendidas cuando son jóvenes. Las yemas latentes son frecuentes especialmente sobre las ramas viejas. Las ramas secundarias son cortas, divergentes y escasas.
Hojas: arrolladas cuando son jóvenes, lisas, brillantes, irregularmente dentadas, ovales, algo acorazonadas en la base, de ápice acuminado, con el haz de color verde oscuro y más pálidas en el envés. El peciolo es largo, asurcado y glanduloso.
Flores: grandes, solitarias, con cáliz rojo y pétalos blancos o rosados. Aparecen en primavera antes que las hojas.
Fruto: drupa globosa, amarilla y muy sabrosa. La piel, más o menos anaranjada, se tiñe de rojo en la parte expuesta al sol, recubierta de una finísima pubescencia y con un surco muy marcado, que se extiende del pedúnculo a la parte opuesta. La pulpa puede estar más o menos adherida al hueso, más o menos jugosa y perfumada.
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