Abono foliar líquido, a base de calcio, perfectamente miscible en agua y totalmente asimilable, tanto por las hojas, como por las raíces. El calcio está en dos formas, parte como quelato y parte como complejo, con ello se consigue su máxima asimilación. Y se complementa con otros elementos para su mejor translocación en la planta. El calcio es imprescindible para la síntesis de la pectina y, por tanto, esencial para los órganos de crecimiento: Raíces, ramas y brotes. Su carencia resulta muy perjudicial.

Garrafas de 5 L en cajas de 4 u. en palets de 800 L.
MODO Y DOSIS DE EMPLEOComo abono foliar, pulverizar a dosis de 200 a 400 c.c. por 100 L de agua, 2 ó 3 veces (máx. 5), según los síntomas y necesidades. Se suelen aprovechar otros tratamientos fitosanitarios, a los que se añade este calcio.
Para fertirrigación, incorporar al agua de riego, en varias veces, hasta un total de 5 a 10 L/Ha. Es compatible con la mayoría de los productos agroquímicos habituales. Se exceptúan aceites, productos fuertemente alcalinos y caldos sulfocálcicos. Para mayor seguridad, cabe hacer un ensayo previo.
PRINCIPALES APLICACIONESPara carencias de calcio. Son plantas muy sensibles a la carencia de calcio: Manzano ("bitter pitt"), tomate, pimiento, fresa, tabaco, patata, berenjena, lechuga, apio... Para momentos en que la planta precisa un aporte rápido y considerable de calcio.
RIQUEZAS GARANTIZADAS| % p/p | % gr/l | Riquezas garantizadas |
| 7 0,1 |
87,5 |
Óxido de calcio (CaO) complejado por ácido lignosulfónico |
